Las cifras preliminares entregadas por la municipalidad dan cuenta de al menos 253 casas destruidas sólo en la comuna de Concepción hasta las 06:00 horas de la mañana, debido a los incendios forestales descontrolados que se han registrado en la zona.
El fuego, que también ha afectado a las comunas de Penco y Lirquén, no pudo ser controlado durante la madrugada, y debido al fuerte viendo que se percibía, avanzó rápidamente hacia los sectores urbanos.
El alcalde Héctor Muñoz señaló que el sector El Pino fue el más afectado, y que lo más probable es que la cifra aumente durante las próximas horas.
Asimismo dio a conocer que hasta el momento no se han reportado heridos ni fallecidos y que espera que en las próximas horas se retome el combate del fuego.
“Esperemos que se recupere el tema del combate aéreo, lo que pasó en Concepción es que hay muchos sectores de difícil acceso”, indicó el jefe comunal.
Por el momento existen dos albergues habilitados que están recibiendo a las personas afectadas.
El día de ayer, la tierra volvió a recordarnos cuán frágiles podemos ser frente a la fuerza de la naturaleza. El sismo que afectó a la región de Atacama es un llamado de atención que no podemos ignorar, especialmente en un país como Chile, donde los movimientos telúricos forman parte de nuestra realidad cotidiana.
Aunque afortunadamente no se han reportado consecuencias graves, este evento debe motivarnos a reflexionar seriamente sobre la importancia de la preparación previa ante este tipo de emergencias. La experiencia nos ha enseñado que no basta con reaccionar en el momento: debemos estar preparados antes de que ocurran estos fenómenos, con planes claros y bien establecidos, tanto a nivel familiar como en nuestros lugares de trabajo y estudio.
Tener un plan de emergencia no es una exageración, es una necesidad. Saber qué hacer, a dónde ir, cómo comunicarse con nuestros seres queridos y cuáles son las zonas de seguridad puede marcar la diferencia entre el caos y una respuesta organizada. Ensayar evacuaciones, conocer las rutas de escape y tener a mano un kit de emergencia son medidas básicas que pueden salvar vidas.
Es fundamental entender que la naturaleza es impredecible. Por ello, vivir en un país sísmico como el nuestro implica una responsabilidad constante: estar siempre preparados. La tranquilidad y seguridad en momentos de crisis no se improvisan, se construyen con anticipación.
En el momento de una emergencia, seguir las instrucciones de las autoridades locales es clave. Ellos cuentan con la información y la experiencia para guiar a la población de forma segura. Si se indica una evacuación, esta debe realizarse de manera ordenada, tomando todas las precauciones necesarias. Actuar precipitadamente o sin dirección puede poner en riesgo nuestra vida y la de otros.
Por eso, reforzamos el mensaje: la preparación salva vidas. Que este sismo sea una oportunidad para revisar nuestros planes de emergencia, conversar en familia sobre cómo actuar, coordinar con compañeros de trabajo o estudios, y, sobre todo, mantenernos siempre informados y alertas.
Porque cuando la tierra se mueve, nuestra mejor defensa es estar preparados.
– Autor: Pedro Berríos Molina Fundador ONG Red Nacional de Emergencias – Fecha: 7 de junio de 2025
Por Cristian Cortez, Mgs. en Ciencias de la Ingeniería UC, comunicador científico @zonaantisismica y profesional CIGIDEN
¡Atención Brigada, iniciar evacuación por avenida Francia!” retumbó en los parlantes del centro Teletón de Valparaíso en una fría mañana del 6 de junio. Ese día tuvo lugar el primer simulacro inclusivo de terremoto y tsunami en la quinta región. Hoy, ad portas de una nueva Teletón, vale la pena recordar este esfuerzo, el cual fue pionero en impulsar una mayor inclusión en la gestión del riesgo de desastres.
En Chile, los terremotos son una amenaza constante, y cuando provocan tsunamis las consecuencias empeoran. La evacuación hacia sectores altos reduce considerablemente el riesgo de fallecimiento en estos casos. Sin embargo, la rapidez de esta evacuación es fundamental, y las personas con discapacidad pueden enfrentar mayores dificultades de desplazamiento, lo que incrementa su riesgo.
“Las personas con discapacidad tienen entre dos y cuatro veces más probabilidades de morir durante un desastre”, señaló Carlos Kaiser Mansilla, director ejecutivo de la ONG Inclusiva, organizadora del simulacro. “En Valparaíso habitan más de 360 mil personas con discapacidad. Salvar sus vidas es fundamental”, dijo.
“Debemos prepararnos para un desastre de este tipo”, afirmó la Dra. Dalila Salgado, directora de Teletón Valparaíso. “Nuestros pacientes y funcionarios deben contar con todas las herramientas necesarias para actuar ante una emergencia”, recalcó. Este simulacro de evacuación permitió evaluar cómo se integra a las personas con discapacidad en la respuesta a riesgos de desastre.
La gestión del riesgo de desastres exige evaluar la amenaza natural, la exposición y la vulnerabilidad. Los terremotos y tsunamis ocurrirán inevitablemente, pero la exposición y vulnerabilidad de las personas y su entorno construido dependen de nosotros y pueden gestionarse para reducir el riesgo. “Necesitamos ciudades más inclusivas, con protocolos de emergencia que consideren a todos”, señaló Javiera Guarda, jefa de desarrollo social y humano del Gobierno Regional de Valparaíso.
Los desastres no discriminan. La exclusión en la Gestión del Riesgo de Desastres, sí. Basta con recordar lo ocurrido en el Instituto Teletón de Coquimbo, durante el terremoto y tsunami de 2015, para entender la magnitud del riesgo. El centro estaba ubicado en zona de inundación y fue completamente destruido. Si el sismo y el tsunami hubieran ocurrido en horario de atención, las consecuencias podrían haber sido devastadoras.
Cristian Cortez
Créditos foto de portada: Hernán Contreras, Agencia Uno. /
Con el objetivo de apoyar a las personas en situación de discapacidad durante las emergencias y desastres, la Red de Educación Superior Inclusiva y SENADIS organizaron una jornada de capacitación con perspectiva inclusiva junto a SENAPRED e INJUV.
En febrero se cumplirá un año desde el megaincendio que afectó a Viña del Mar y Quilpué. Esta catástrofe evidenció cómo ciertos grupos de la población presentan mayor vulnerabilidad frente a las emergencias: personas con discapacidad, adultos mayores y comunidades marginadas.
Es por ello que la Red de Educación Superior Inclusiva (RESI) V Región en alianza con el Servicio Nacional de la Discapacidad (SENADIS), organizaron la jornada de “Capacitación SENAPRED-INJUV”, para presentar los planes de acción de los organismos involucrados en la gestión de las contingencias naturales/sociales con una perspectiva inclusiva.
La actividad se realizó en la Universidad Andrés Bello, sede Viña del Mar, y fue impartida por el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (SENAPRED) y por el Instituto Nacional de la Juventud (INJUV).
En la instancia participaron autoridades de los estamentos de emergencia como Marisol Torres, directora SENADIS Región de Valparaíso; Patricio Araneda, jefe del departamento de Reducción del Riesgo de Desastres (RRD) de SENAPRED; Camila Caro, profesional de apoyo en la coordinación de programas INJUV; Nataly Huerta, directora del Diploma Habilidades Laborales UNAB Viña del Mar, y Alejandra Alday, coordinadoras regionales de RESI.
Además, se contó con la asistencia de representantes de las 11 instituciones de educación superior que conforman la RESI en la V Región: Universidad Técnica Federico Santa María, Universidad de Valparaíso, Universidad Andrés Bello, Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, Universidad Viña del Mar, Universidad de Playa Ancha, Universidad Santo Tomás, Universidad de Las Américas, Centro de Formación Técnica de la Región de Valparaíso, CFT de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso e INACAP Valparaíso y profesionales afines al área.
Contribuir a la concientización
Esta capacitación se enmarca dentro de los propósitos y lineamientos que RESI Región de Valparaíso se ha propuesto, los que apuntan a contribuir a la concientización de comunidades más inclusivas.
La actividad comenzó con la bienvenida de la presidenta de la RESI Región de Valparaíso y directora del Programa Diplomado en Habilidades Laborales, Nataly Huerta, quien enfatizó en la importancia de ampliar las redes de colaboración frente a desastres, para así lograr operar de una “de manera orgánica y coordinada con la comunidad, contemplando las necesidades de apoyo de las personas en situación de discapacidad”.
En este sentido, Nataly Huerta comentó que esta capacitación “nos permite fortalecer la alianza y trabajo regional, apoyando en las necesidades que presenten nuestros estudiantes en situación de discapacidad, como también permite sumar a más actores a aportar en la gestión, sin duda, robustece el trabajo que realizamos haciendo RED junto a SENADIS, nuestro gran aliado.”
De esta manera, la docente explica que este tipo de instancias permiten ampliar la coordinación y preparar a los actores claves en las respuestas inmediatas y de largo plazo de manera asertiva con las áreas gubernamentales pertinentes.
Comunidades organizadas
Posteriormente, la jornada continuó con la presentación del jefe de departamento RRD de SENAPRED, Patricio Aravena, quien abordó los conceptos esenciales que se deben considerar durante una emergencia.
El jefe de departamento RRD destacó y explicó el valor de una comunidad organizada y colaborativa. Además, expuso sobre el fortalecimiento de las capacidades de las comunidades en la gestión del riesgo de desastres y cómo estas pueden aportar al seguir conductos regulares y directrices institucionales, en el marco de una situación de catástrofe o de riesgo.
Durante el turno de Camila Caro, la profesional entregó ejemplos concretos del proceder de INJUV en tiempos de catástrofe, los apoyos entregados y las coordinaciones efectuadas desde la institución.
El aporte de la academia
Consultado sobre el rol e importancia de la academia en la gestión del riesgo de desastres, el jefe del departamento de RRD de SENAPRED, Patricio Araneda, comentó que el incendio que afectó a Viña del Mar y Quilpué en febrero dejó en manifiesto la necesidad de implementar estrategias inclusivas en la gestión de desastres.
“La academia es reconocida hoy como parte del Sistema de Prevención y Respuesta ante Desastres a través de la Ley 21.364/202, por lo que desempeña un rol crucial en la gestión del riesgo de desastres (GRD) a través de diversas funciones interrelacionadas que fortalecen la capacidad de las comunidades y organizaciones público-privadas para prevenir, mitigar y responder a situaciones de emergencia.”, afirmó la autoridad.
Según explicó, la academia aporta en primera instancia con la investigación y generación de conocimientos; la formación de profesionales en áreas claves, como la Ingeniería Civil, Planificación Urbana, Salud Pública y Gestión Ambiental; innovación y desarrollo de tecnologías para la creación de nuevas herramientas; colaboración interdisciplinaria, para integrar diferentes enfoques; y por último, proporciona información y datos basados en evidencias los que permiten la creación de marcos normativos integrales.
Además, agregó que trabajar con la academia favorece el desarrollo de programas educativos que no solo sean accesibles, “sino que también se adapten a las necesidades específicas de la comunidad educativa con discapacidad”, lo que a su vez involucra a toda la comunidad a hacer parte de la “seguridad de su entorno, ya sea hogar, centros de trabajo, establecimiento de estudios, entre otros.”
Por su parte, la directora regional de SENADIS, Marisol Torres, valoró la jornada como un espacio de sensibilización hacia una cultura preventiva, que permita reducir los impactos ante el riesgo de desastres naturales o entrópicos. “Esta cultura preventiva requiere que en cada planificación de emergencia/riesgo, propio de cada institución, la variable de derechos sea considerada, es decir, una planificación ante el riesgo con características universales, inclusivos.”
La conferencia, donde expondrán más de 20 expertos internacionales, tendrá lugar el 11 y 12 de noviembre en el Parque Cultural de la ciudad puerto.
Durante la cita, la organización lanzará su Guía de Manejo de Riesgo de estos desastres sobre el patrimonio cultural y natural.
Foto: Unesco Santiago (X)
Poco antes de que inicie la temporada de siniestros forestales, el Parque Cultural de Valparaíso será sede de la conferencia internacional “Resiliencia del patrimonio ante incendios en tiempos de cambio climático”, organizada por la Oficina Regional de la Unesco, y a realizarse el lunes 11 y martes 12 de noviembre.
Más de 20 expertos en protección del patrimonio de los cinco continentes expondrán distintas formas de enfrentar tales emergencias, pues como planteó a CooperativaPilar Vicuña, coordinadora de Cultura de la Unesco Santiago, “sólo a través de herramientas que permiten la resiliencia de las personas, de los ecosistemas y del medioambiente, uno es capaz de recuperarse y volver a un estado de bienestar, a una dinámica sana en torno al patrimonio natural y cultural” tras extinguir las llamas.
“Uno asocia el incendio inmediatamente con muerte, pérdida, desastre, que si bien está (vinculado), queremos mirarlo desde la perspectiva de cómo enfrentarlo de mejor manera, y cómo uno se puede recuperar de manera segura y efectiva“, precisó Vicuña.
En esa línea, durante el encuentro también se lanzará la Guía de Manejo de Riesgo de incendios en el patrimonio cultural y natural de la Unesco, que “es una herramienta muy práctica, casi como un manual que permite armar planes de emergencia ante incendios“, relevó la coordinadora.
El documento indica formas de “preparar mejor lo que es el ciclo de la emergencia, que es la preparación, la respuesta y la recuperación de una manera coordinada, efectiva, segura, tanto en lo que uno considera patrimonio cultural -como podría ser un museo, o un sitio de patrimonio mundial como Valparaíso, que está lleno de inmuebles patrimoniales-, como también desde la perspectiva natural, como puede ser el Parque Nacional Rapa Nui”, profundizó.
Terminado el evento principal, entre el miércoles 13 y el viernes 15 de noviembre habrá un programa de capacitaciones que aplicará la mentada guía, y estará dirigido a 25 gestores y administradores de sitios de patrimonio cultural y natural de toda América Latina y el Caribe.
En cuanto a la elección de Valparaíso como sede de la conferencia, Macarena Carroza, directora ejecutiva de la Corporación Municipal de Administración del Sitio Patrimonio Mundial-Área Histórica de la ciudad puerto, sostuvo que “una ciudad tan compleja como la nuestra, que tiene todos estos recovecos, es fundamental saber habitarla en la emergencia, entonces es un esfuerzo que se está haciendo para hablar en la institucionalidad pública, que tiene el deber de resguardar” el territorio frente a estos desastres.
Esto también se traduce en “mitigar el riesgo: cuáles son las acciones, cuáles son los proyectos, como la red seca o cambiar los sistemas eléctricos, que nos colaboran a que el incendio -que siempre va a ser inminente por el sistema constructivo y por la geografía de Valparaíso-, sea mitigado por lo que podamos controlar”, complementó la funcionaria.